RENUNCIO

jueves, 20 de enero de 2011

 

Cada prenda que caía, dejaba atrás esa inocencia, cada mirada, nos devolvía a la realidad del momento...ya no éramos, ahora somos...el último botón de tu camisa, deseos ahogados, amordazados...

La mañana nos sorprendió, deshaciendo nudos, soltando cadenas, los primeros rayos de sol, iluminan la danza de nuestros cuerpos, sin distinguir donde acaba uno, donde empieza el otro...un festín de sabores, olores, orgía de sensaciones resurgían en cada roce, creando un pentagrama musical, con cada grito, cada suspiro, cada gemido acompasado...



Aquí, en la soledad de tu compañía, renuncio al olvido...renuncio a dejarme llevar por el tedio de días, renuncio a dejar mis labios sin tus besos, a mi piel sin tus caricias, renuncio a la condena de mi alma sin la tuya... renuncio al corredor de la muerte... renuncio al olvido y acepto el vituperio de la espera...


Renuncio al olvido de mi DIVINA FANTASÍA

3 Fantasías:

Pilar dijo...

Sin duda una renuncia a la muerte, al olvido, a la desidia.

Preciosa entrada.

Sonia dijo...

Oí alguna vez decir, que la renuncia es el mayor simbolo de amor... pero, para mi, renunciar es el mayor simbolo de corbardía...
NO RENUNCIO, mi querida Inés, NUNCA.

Me encantó.
TQM, Divina.

Martín dijo...

el renuncio... tan necesario para establecer un orden en el caos... tan sutil y doloroso como para abrir brechas y cerrar heridas... Como siempre Divina, tus palabras llegan a mi como el agua al lecho del río.

Besos de admiración.